Facebook y su Facebookgate son buenas noticias para el data scientist y para el oficio en general

En todo el lío de Facebook y su Facebookgate o Facegate ha aparecido el nombre de Cambridge Analytica empresa dedicada al análisis de datos para el desarrollo de campañas. Probablemente en la mente de todos está la forma de operar de esta compañía con estorsiones, prostitutas y malas artes varias. Sin embargo yo me quedo con lo que se supone que ha hecho esta empresa con los datos de millones de usuarios de Facebook, los análisis llevados a cabo por Cambridge Analytica han influido en la campaña presidencial de Estados Unidos y en el referéndum por el Brexit. Es decir, gestión de grandes volúmenes de datos y métodos de análisis (no sé si avanzados o no) son capaces de poner y quitar presidentes de la democracia más importante del mundo.

Si una muestra de datos, una muestra de usuarios de Facebook (porque sólo es una pequeña parte) provoca ese tipo de “terremotos” electorales ¿os imagináis que se puede hacer con nuestros datos de Facebook? Pues eso, inimaginable. Pueden hacer series a nuestro gusto, saber si pueden darnos un préstamo, determinar el precio de nuestro seguro de vida, pueden saber lo que necesitamos incluso antes de necesitarlo. Una pequeña parte de lo que sabe Facebook de nosotros porque somos nosotros los que hacemos Facebook. En el momento de escribir estas líneas Facebook está bajando su cotización bursátil, y yo opino que debería subir porque acaba de demostrar su potencial: Una red social que puede sacar a millones de británicos de la Unión Europea para hacer más grande a los enemigos de la Unión.

Podemos pensar que es el momento de poner control, de regular, que estamos trabajando en directrices del tipo GDPR que protege nuestra privacidad, que las multas pueden poner coto a este tipo de actuaciones. ¿Poner control a la publicación libre de una opinión? Podemos poner control al uso de esa información, pero ese concepto de “uso” es el que puede ser más difuso desde el momento en el que entra en juego el uso de datos anónimos. Ejemplo, si no das tu consentimiento expreso para que tu información pueda ser usada te cobro por el servicio, si das ese consentimiento el servicio será gratuito, yo te garantizo que eres un elemento anónimo. Y muchos anónimos han puesto como presidente del gobierno de Estados Unidos a Donald Trump.

Para mi todo esto no son malas noticias, se acaba de demostrar que mi trabajo y el de otros muchos mineros de datos, data scientist, gestores de la información… funciona ¡y de qué manera! Yo ya lo sabía porque ya son años haciendo que grandes compañías gasten menos o ganen más con datos. Y por cierto, no estaría mal que Cambridge Analytica compartiera su trabajo en github.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

[bws_google_captcha]